jueves, 18 de octubre de 2012

Alberto Lovera.para nunca olvidar.....

Estamos en un momento histórico en el que se hace necesario recordar la manera en cómo el sistema “Democrático” de la cuarta república aplicaba sus políticas sociales y cómo ese mismo sistema devoró y “desapareció” a muchos de los que se le oponían cuando, por perseguir un sueño en común, fueron brutalmente castigados unos y asesinados otros.


El profesor Alberto Lovera, un dirigente revolucionario surgido de la clase obrera petrolera venezolana que fundó varios Sindicatos Petroleros en el Estado Zulia al tiempo que fue cofundador de la Juventud Comunista (JCV); dirigente del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en el Zulia, Lara y Caracas; activo organizador de la huelga petrolera de 1950 y activo luchador desde los primeros instantes de la derrota de la dictadura de Marco Pérez Jiménez. Cuando fue detenido y desaparecido en 1965, formaba parte del Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV) siendo uno de sus máximos dirigentes que militaban clandestinamente.

Nació en el estado Nueva Esparta, y desde muy joven estuvo vinculado a las luchas emprendidas por los trabajadores portuarios y pescadores del oriente del país. Luego se fue a trabajar al Zulia donde, en los Campos Petroleros, fue testigo no sólo de la aberrante explotación del hombre por el hombre, sino también del saqueo y la corrupción que sufría Venezuela comandada por traidores vende patria que, en comunión con los imperios extranjeros cosían y descosían al país.

Allí en el Zulia fue pionero organizando a los obreros petroleros en sindicatos clasistas llamados Sindicatos Rojos junto al PCV, partido del que ya formaba parte activamente como dirigente. Posteriormente se traslada al estado Lara para finalmente radicarse en Caracas entregándose de lleno a la lucha por la justicia y la libertad nacional, por un mundo más humano, lejos del capitalismo salvaje, del consumismo y de la opresión.

Alberto Lovera, un 18 de Octubre de 1965. Al parecer lo delató un camarada llamado Aníbal González, quien informó que Lovera saldría de su escondite en el edificio “San José” en Las Acacias y desde allí lo siguieron. El día señalado a eso de las 18:00 horas, Lovera transitaba en su automóvil, un Mercedes Benz azul por las inmediaciones de la Universidad Central de Venezuela, cuando, abruptamente, fue interceptado cerca de la Plaza de las Tres Gracias por una comisión de la DIGEPOL encabezada por el “capitán” Carlos VEGAS DELGADO. Para ese momento el Ministro de Relaciones Interiores era el doctor Gonzalo BARRIOS.

El profesor Lovera fue trasladado a la sede de la DIGEPOL en el Edificio “Las Brisas” donde se presume comenzó a ser torturado. El auto de Alberto fue visto en el sótano del estacionamiento de ese cuerpo represivo por otros detenidos, y así comienza la cuenta regresiva para Lovera, sometido a brutales maltratos por “los muchachos de Carlos Andrés”, entre quienes se mencionó a Roberto ROMERO, Miguel AGUILAR, Pedro CISNEROS, Alberto OCHOA, José Ramón ANTÚNEZ, Carlos FERRARA, Douglas RODRÍGUEZ, Eduardo ARMENTEROS GONZÁLEZ y Mario Segundo LEAL. El director de esa policía política para ese entonces era J. J. PATIÑO GONZÁLEZ.

Aparentemente la orden no era matarlo sino sacarle información pero, el 23 de octubre a tempranas horas de la noche, Alberto es llevado al Retén “Planchart” en Puente Mohedano, donde actualmente está el Conjunto Residencial Parque Central y allí continúan torturándolo salvajemente.

Seguramente Alberto Lovera nunca habló. Se mantuvo incólume hasta que los esbirros deciden trasladarlo al Campo Antiguerrillero de “Cachipo” en el Estado Monagas. Cuando llegan, un comandante del TO-4 rechaza su ingreso debido al estado físico en que se encontraba por lo que vuelven a montarlo en el carro en el que lo trasladaban.

Es así que comienzan a publicar en El Nacional, una serie de noticias del caso Lovera con el fin de confundir e inculcar falsas ideas, impulsadas por el dirigente adeco Carlos Canache Mata, negando la responsabilidad del gobierno en las torturas que había sufrido el dirigente socialista, insinuando que Lovera había huido incorporándose a la guerrilla muriendo allí, en manos de sus propios camaradas por desacuerdos internos.

El asesinato de Alberto Lovera fue el resultado del ejercicio de un poder sin moral, de un terrorismo de estado sin precedente que violó todo derecho humano y toda dignidad. El expediente fue adulterado, los testigos fueron coaccionados: unos se retractaron, otros optaron por cambiar las declaraciones rendidas ante la comisión investigadora de dicho caso y otros fueron igualmente asesinados. Hoy en día los autores de este homicidio siguen libres y resguardados bajo el ala de la impunidad.






jueves, 19 de julio de 2012

19 e Julio 1888, nace el abogado y dirigente comunista Gustavo Machado.

19 e Julio 1888, nace el abogado y dirigente comunista Gustavo Machado.

De joven se enfrentó a la dictadura de Juan Vicente Gómez, por lo cual fue detenido y preso en la cárcel de La Rotunda. Su postura política lo obliga a asilarse en los Estados Unidos donde estudia filosofía y humanidades en Harvard y Cambridge.

En 1927, funda el Partido Revolucionario Venezolano que más tarde se llamaría Partido Comunista de Venezuela. En Cuba colabora en la fundación de la Liga Antiimperialista de las Américas y del Partido Comunista.

En junio de 1929, junto a Miguel Otero Silva y Rafael Simón Urbina, intenta derrocar al dictador Juan Vicente Gómez desde Curazao. Esta operación fallida lo obliga a exiliarse en Colombia. Dos años más tarde funda el periódico Tribuna Popular, del cual fue director hasta su muerte.

Durante el gobierno de Rómulo Betancourt, Gustavo Machado, es puesto preso por 5 años en el cuartel San Carlos. Es indultado por el presidente Raúl Leoni en 1968. En 1981 le otorgan el titulo Doctor Honoris Causa en la Universidad de los Andes de Mérida, Venezuela. Fallece en Caracas el 17 de julio de 1983.

miércoles, 18 de julio de 2012


UN DIA COMO HOY EN 1976 ES ASESINADO JORGE RODRIGUEZ

Jorge Rodríguez, líder de Liga Socialista, detenido por el secuestro de Niehous lo trasladan a un paraje solitario de la carretera Panamericana los agentes Braudio Gudiño La Cruz, Guillermo Zambrano Salazar, Itamare Rodriguez y Juan Álvarez Díaz y es torturado a fin de que revelara el sitio de ubicación del secuestrado. Después morirá en su calabozo por derrames internos y desprendimiento de órganos y numerosas fracturas.
Jorge Rodríguez, luchador socialista, nació en Carora, estado Lara, el 16 de febrero de 1942. Recibió una formación como docente y posteriormente, ingresó a la Universidad Central de Venezuela (UCV), específicamente a la Facultad de Humanidades, en la que ocupó responsabilidades de dirección estudiantil, una de ellas como delegado del Consejo Universitario en 1966.
También fue un activista destacado contra el cierre de la universidad, en el primer Gobierno de Rafael Caldera.
En 1972, fue detenido por el Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (Sifa) y desde allí, dirigió la huelga de hambre de los presos políticos.
El 19 de noviembre de 1973, convocó a la creación de la Liga Socialista, donde se desempeñó como secretario general hasta el momento en que fue asesinado.
JORGE RODRIGUEZ
El 25 de julio de 1976 muere Jorge Rodríguez, secretario general de la Liga Socialista. 23 años antes que el Pueblo Bolivariano, eligiera a sus Diputados Constituyentes en el marco de la Revolución Bolivariana, Jorge Rodríguez muere asesinado en los sótanos de la DISIP. Aun sus asesinos siguen libres y la denominada Justicia burguesa ha resultado ineficiente para castigar tanto a posculpables materiales como intelectuales de este aberrante hecho.
En el Libro escrito a varias manos “Historia de un Proyecto Revolucionario”, editado por la Liga Socialista, en 1996 se presenta el móvil de lo que seria el secuestro y la posterior tortura de Jorge Rodríguez.
Fue sometido a bárbaras torturas para que reconociera su participación y la de la Liga Socialista en el secuestro del industrial William Frank Niehaus. Su conducta indoblegable frente al enemigo, salvo a la Liga Socialista y a sus cuadros de una ofensiva represiva.
Jorge Rodríguez prefirió morir antes que delatar y acusar a sus compañeros de algo con que no tenían relación.
Hay razones más profundas para su asesinato. Ellas tienen que ver con la calidad de dirigente Revolucionario que era Jorge Rodríguez: un dirigente joven (apenas con 34 años tenia cuando fue asesinado), combativo, incansable trabajador, con métodos democráticos de dirección, entre otros valores de Revolucionario.
Durante 1975 y 1976, en la Liga Socialista se comenzó a ver un crecimiento y la expansión a escala Nacional. La Liga Socialista comenzó a realizar concentraciones públicas importantes (como la marcha antiimperialista que cruzo el país de oriente a occidente y de norte a sur y culmino con una gran concentración popular en Cabimas), a ganar elecciones sindicales, elecciones en centros de estudiantes entre otros.
“El Socialismo se conquista peleando”. Fue el grito de combate que durante los años setenta levantara Jorge Rodríguez y la Liga Socialista. Grito que sintetiza muchos de los postulados de la actual Revolución Bolivariana, cuando señalamos que solo el Pueblo libera al Pueblo en combate diario por una Patria justa digna y equitativa.
El recuerdo de Jorge Rodríguez constituye un ejemplo para las nuevas generaciones de Revolucionarios que hoy impulsa el sueño colectivo de otra Venezuela posible

No al olvido dijo...
No al Olvido. dijo...
Se cumplen 33 años del asesinato por tortura del revolucionario Jorge Rodríguez.
En el momento de su detención, en la Av. Sucre, frente al liceo “Miguel Antonio Caro”, fue separado de sus compañeros y sometido a bárbaras torturas para que reconociera su participación en el secuestro de William Niehous. La razón inmediata de su muerte obedece a días antes de ser detenido, habían sido apresados David Nieves e Iván Padilla Bravo, acusados de intentar cobrar un “adelanto” por el industrial. Ambos fueron torturados por Henry López Sisco, el “cabezón Cermeño”, Rafael Rivas Vásquez, Olimpo Oyuela de Armas y del director de la DISIP Arístides Lander. En el libro “Historia de un Proyecto Revolucionario” editado por la Liga Socialista en 1996: “David Nieves resistió la tortura, pero Iván Padilla no las soportó e implicó a David y a Jorge en el secuestro, siendo esta la razón inmediata de las torturas y asesinato de Jorge Rodríguez”.
En el prólogo del libro “El pensamiento de Jorge Rodríguez” David Nieves expresa: “Aquí se autoriza el asesinato de Jorge Rodríguez: sin embargo, regresa vivo a la DISIP, entonces, no se autoriza su traslado a ningún centro hospitalario; durante horas Jorge agoniza tirado en el piso húmedo y putrefacto de un “tigrito” donde finalmente muere. (...) Fui torturado, durante varios días no se informó de mi detención y seguramente, si no es por el impacto que produjo el asesinato de Jorge Rodríguez, yo no hubiera aparecido nunca
Jorge era para el momento de su asesinato un joven de apenas 34 años, combativo e incansable edificador de una organización muy particular que, para el momento, buscaba afincarse en una línea revolucionaria más allá del foquismo y el reformismo que caracterizaban a otras organizaciones de la época. La Liga Socialista se perfilaba como una de las alternativas válidas más importantes para la reorganización del movimiento revolucionario disperso y encapsulado. Luego de su asesinato en 1976 la Liga sufre un importante estancamiento.
En la revista Élite de 1976, N° 2657, David Nieves se expresa en duros términos hacia Iván Padilla, términos justificables asegura, por su indignación como militante revolucionario pues la confesión de Padilla fue extraída “bajo el miedo, el pánico, el terror a la muerte” imperando la cobardía que viola el ordenamiento moral, al revelar nombres de amigos cuyas vidas ponía en peligro y por cuya debilidad Jorge Rodríguez pierde su vida. “Cuando la cabeza no quiere, la boca no habla” dice David. “Contra mí, continúa argumentando, sólo existe el señalamiento de Iván Padilla quien en el temor a la muerte y por cobardía señaló a Jorge Rodríguez y a mí como jefes de un movimiento.
En febrero del 2006, David Nieves, ratificó: “Los únicos que conocíamos la identidad del enlace (Cedeño) era Padilla y yo. Cedeño cae por su delación. Hasta unas viejitas evangélicas que colaboraban, las entregó”.
Hoy a 33 años de la muerte de Jorge Rodríguez es necesario recordar estos “pequeños detalles” que algunos olvidan. El entrismo y el arribismo en el proceso revolucionario que vive Venezuela funcionan, y se premia con altos cargos a quien fue el causante de su muerte. Arrimarse incondicionalmente a algún personaje con poder da sus frutos ante la debilidad ideológica de los nuevos funcionarios. El sábado 05-04-2008 en el canal del Estado, en un programa llamado InjerenCIAS se reivindicó a Iván Padilla Bravo como uno de los “secuestradores de Niehous”. Se presentó a su lado el caso de Jorge Rodríguez como si Iván Padilla no hubiera tenido que ver con su muerte. Se perfumó al traidor incorporando en el video a David Nieves, Agustín Calzadilla y a Paúl Del Río, firmantes de una carta que, juntos a otras firmas del colectivo del Cuartel San Carlos, exigía la destitución de este funcionario. Alguien con poder silencia la traición y obvia los acontecimientos; pero la historia saldrá siempre por los poros y gritará las verdades que quieren enterrar. Honor y gloria a Jorge Rodríguez, padre. 
25 de julio de 2009 15:30 

martes, 19 de junio de 2012

El camarada  Fabricio Ojeda, periodista de profesión, encabeza la lista de los asesinados durante el régimen de Raúl Leoni (1964-1969).

COMANDANTE ROBERTO DE LAS FALN
 Las autoridades de la época argumentaron que el dirigente revolucionario “se había suicidado con el cordón de una persiana” en los calabozos del temible SIFA.
El 21 de junio de 1966, la familia y sus compatriotas de lucha insistían en que a Ojeda lo asesinaron agentes civiles del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), en su sitio de reclusión.
El SIFA funcionaba en el Palacio Blanco frente al Palacio de Miraflores, lugar donde trasladaban a todo ciudadano sospechoso de atentar contra el régimen puntofijista de la época. Allí se realizaba la degradación de la persona y la tortura como práctica para la delación y posterior persecución de los revolucionarios en lucha, mediante la actuación de grupos de civiles esbirros encargados de realizar esas tareas despreciables.
Las actuaciones de espionaje político del SIFA eran muy amplias y definidas, de acuerdo con las denuncias de la época, las torturas y demás aberraciones y violaciones de los derechos humanos estaban solapadas como control social por parte de la justicia penal ordinaria, pero protegidas por el fuero castrense.
Ese escuadrón de la muerte llamado SIFA, lamentablemente, detuvo a Fabricio Ojeda; periodista y dirigente revolucionario nacido en Boconó estado Trujillo, en 1929. Fue un valiente camarada que asumió la presidencia de la Junta Patriótica que derrocó a Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958.
Ojeda fue electo diputado al Congreso de la República por su partido, Unión Republicana Democrática (URD) pero, harto de las injusticias contra el pueblo que lo eligió como su representante, decidió renunciar a la curul para tomar el fusil y acompañar a las guerrillas que se alzaron contra el régimen de Rómulo Betancourt.
La carta de renuncia que leyó ante la Plenaria de diputados, se convirtió en icono para demostrar su valentía, para denunciar y enfrentar las tropelías y desmanes de quienes traicionaron el ideal de 1958, la dirigencia puntofijista.

miércoles, 6 de junio de 2012

Chino Daza
 

 
40 años del asesinato de José Bottini Marín, la impunidad continúa
José Antonio Bottini Marín - www.aporrea.org
01/06/12 - www.aporrea.org/ddhh/n144398.html
En la tarde del 02 de junio de 1972, todos los medios de comunicación se encontraban en el callejón Monteverde de la Urbanización El Paraiso, en Caracas, frente a la casa del industrial Carlos Domínguez, conocido como “El Rey de la Hojalata”, quien había sido secuestrado el día anterior por un grupo guerrillero. Por esa razón las televisoras y emisoras de radio de la capital, transmitieron en vivo la muerte, a manos de agentes de la DISIP, comandados por Luis Posada Carriles, de dos guerrilleros que, de acuerdo a lo que dijo la policía en el momento, iban a cobrar el rescate de Domínguez, historia que luego, por inverosímil, fue cambiada por la de que intentaban atracar un Banco comercial situado frente a la casa de este industrial, lo cual también resulta insólito por que nadie con un poco de inteligencia atraca un banco rodeado de policias.

Los muertos resultaron ser José Rafael Bottini Marín, y Ramón Antonio Älvarez, comandantes del grupo guerrillero PUNTO CERO. El crimen se ejecutó frente a todos los medios que cubrían el recién efectuado secuestro del empresario por miembros del grupo guerrillero denominado Bandera Roja. El mismo fue presentado por la policía como un enfrentamiento armado, cuando en realidad fueron acribillados, con fuego cruzado, por los miembros de la DISIP que hacían guardia frente a la casa de Domínguez, lo cual quedó evidenciado en los videos transmitidos inmediatamente por Venevisión y que sospechosamente fueron borrados por dicha emisora, porque y que necesitaban la película para grabar de nuevo. Igualmente, la experticia realizada recientemente por expertos a las fotos del suceso que reposan en el expediente, se nota claramente que todos los impactos presentes en el carro fueron realizados desde afuera, no hay ninguna foto donde se muestren tiros realizados desde adentro. A esto se suma el testimonio dado por Freddy Balzán , reportero periodístico presente en el hecho, hoy en día lamentablemente fallecido , quién le hizo saber a nuestra familia que la policía sabía que Rafael Bottini y Ramón Alvarez venían en camino pues así lo habían comentado entre ellos ( los policías) y que apenas el carro se estacionó empezaron a disparar desde todos los flancos.

Ese mismo día en la mañana Posada Carriles, Jefe de Operaciones de la DISIP, y conocido como el Comisario Basilio, se valió de la delación de un miembro de Punto Cero, que había sido detenido y torturado, para detener a Bottini y a Álvarez, le aplican narcóticos y lo trasladan hasta el sitio donde se encontraban todos los medios, ávidos de noticias, para ejecutar dos jefes guerrilleros y a la vez apuntarse un triunfo bien publicitado. El día siguiente corona su azaña, ejecutando la llamada MASACRE DE LA VICTORIA, donde mueren 7 integrantes de la dirección de Punto Cero y un ciudadano español que les acompañaba y había solicitado que le dejaran salir junto con los niños que se encontraban dentro de la vivienda . Este ciudadano fue ejecutado enfrente de los niños, apenas se entregó. Luego las mujeres esposas de los guerrilleros muertos fueron detenidas junto con sus niños para ser sometidos a torturas y encarcelados en condiciones infrahumanas.

Recordemos que en los años 60 la CIA desarrolla, desde Venezuela, una red de inteligencia que se extendía a todo el continente y que estaba dirigida por cubanos salidos de su país al triunfar la Revolución. La Agencia estadounidense se valió de personas de la calaña de Luis Posada Carriles; Orlando Bosh; Orlando García; Rafael Rivas; y el Mono Navarrete, para dirigir la red terrorista más tenebrosa que haya conocido Sudamérica, la cual se conectaba con la OPERACIÓN CÓNDOR, para sostener las dictaduras del Cono Sur. Rafael Caldera, hereda de los adecos el aparato terrorista que había conformado Betancourt, fruto de su acuerdo con el Presidente Kennedy, quien a través de la operación YUNQUE Y MARTILLO, asignó a Venezuela la mayor misión militar yanqui del continente. Caldera, nombra a Posada Carriles jefe de Operaciones de la DISIP (le cambia el nombre a la DIGEPOL adeca), quien recibe instrucciones de la CIA, avaladas por el Presidente Social Cristiano, de exterminar la disidencia “comunista”. Posada, como fiel esbirro, trató de hacer su trabajo lo mejor posible, asesinando, torturando, y desapareciendo más mas de 3.000 patriotas que se oponían al Terrorismo de Estado impuesto por los gobiernos del Pacto de Punto Fijo; además, desde su cuartel general de Los Chaguaramos, acentuar el terrorismo contra Cuba haciendo estallar en pleno vuelo un avión de Cubana de Aviación con 73 personas inocentes a bordo.

Mi hermano Rafael tenía 23 años cuando fue asesinado, era graduado de la Escuela Técnica Industrial /ETI), con mención “cum laude”, como Técnico Superior en Electrónica, donde fue presidente del Centro de estudiantes y para el momento de su muerte ejercía la docencia el Liceo Caracas, en la capital de la República. Como presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela Técnica Industrial del Oeste organizó las luchas estudiantiles contra el gobierno represor de Raúl Leoni, quien estableció en el país la modalidad de los desaparecidos . Dirigió la primera marcha estudiantil de protesta que llega a Miraflores y que fue dispersada a sangre y fuego por los cuerpos represivos del Estado Burgués, dejando numerosos estudiantes muertos, desaparecidos y encarcelados.

Desde muy joven combinó las luchas estudiantiles con el trabajo social en los barrios de La Silsa, La Charneca, Hornos de Cal, Marín, ubicados en Caracas, donde asistía regularmente a organizar a la gente, dar clases a los jóvenes y realizar discusiones políticas, tenía clara la necesidad de la lectura y la discusión de las mismas crear, conciencia en el pueblo, no bastaba la lucha armada, era muy importante la claridad política. Estas actividades las combina con su participación en las guerrillas urbanas dentro de las filas del FALN, dirigidas por Douglas Bravo, de las cuales se separa por creer que la lucha debía profundizarse en las áreas urbanas y no en las rurales, constituye el grupo de combate urbano PUNTO CERO con el cual iban a iniciar ese trabajo de concientización de las masas .

A los 40 años de su vil asesinato, su crimen sigue impune, no fue posible conseguir que los organismos de la IV República encargados de investigar y castigar estos crímenes atendieran nuestras peticiones, el expediente de los asesinatos de Rafael y Ramón estaban y están en los tribunales militares. Con el advenimiento de la Revolución Bolivariana hemos intentado que se nos entregue el expediente, para emprender las acciones legales del caso, también hemos fracasado, esto lo sabe José Vicente Rangel, quien ha intentado ayudarnos; también acudí al para entonces Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, quien prometió hacer las averiguaciones, pero nunca obtuvimos respuesta. Con la reciente aprobación de la LEY CONTRA EL OLVIDO, esperamos lograr que se esclarezcan los hechos, se determinen los responsables y se reivindique la memoria de José Rafael Bottini Marín. Mientras tanto, Posada Carriles sigue disfrutando de la buena vida en Miami, protegido por los agentes del Gobierno Yanqui, especialista en proteger terroristas y encarcelar inocente

jabarim@cantv.net

lunes, 4 de junio de 2012


Movimiento de Izquierda Revolucionaria 



Partido revolucionario de izquierda que surge de la división de Acción Democrática, fundamentalmente de su juventud. El 9 de mayo de 1962 son inhabilitados el Partido Comunista de Venezuela PCV y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR por parte del gobierno de Rómulo Betancourt y estos asumen la lucha armada que duró hasta el primer gobierno de Rafael Caldera. Entre sus dirigentes se encuentra Domingo Alberto Rangel, José Manuel Saer y Américo Silva. En el oriente del país el Movimiento Izquierda Revolucionaria gano la mayoría de los diputados a la Asamblea Legislativa del Estado Monagas, convirtiéndose esta en un bastión del MIR, su Presidente fue el Fausto Hernández y su Contralor Francisco Luis Tenorio, fundadores del MIR y destacados dirigentes revolucionarios, además fue notoria y destacada la actuación de Carmelo Laborit, uno de los dirigentes fundamentales del Movimiento Revolucionario en la Venezuela de los años sesenta. Durante estos años de lucha se perdieron vidas de valientes hombres, quienes se entregaron anonimamente en el fragor del combate contra el imperialismo, entre ellos recordamos a Jesús Alberto Marquez Finol, quien usaba el seudonimo de Motilón. Además recordamos a los jóvenes de la Juventud del MIR, como Ramón Amundaray "el gato" y "el pirata" Sánchez, quienes fueron sorprendidos volando un oleoducto al norte de Anzoategui, y se inmolaron para cumplir el objetivo. Otros quienes participaron en la lucha revolucionaria durante los años sesenta fueron Simón Saez Merida, Etanislao González, José Manuel Gilli Trejo, Rubén Jaramillo, Gabriel Puerta, Víctor y Fernando Soto Rojas, Julio Escalona, Marcos Gómez, Pedro Véliz, Carlos José Ugueto Mariño y por supuesto no podemos dejar de mencionar a Carlos Betancourt, quien comandó con el seudonimo de "Jerónimo" las escuadras guerrilleras que en los años 60 se crearon desde el Movimiento de Izquierda Revolucionaria en el oriente del país. Posteriormente en 1970, el MIR se dividió, Betancourt formó un frente subersivo y un nuevo partido al que llamó Bandera Roja y que dirigió durante 10 años. Un denso gupo de miristas se organizó en lo que se llamó Juventud del MIR, que luego derivo en la Organización de Revolucionarios OR, y posteriormente en un nuevo partido La Liga Socialista, Dirigido por Carmelo Laborit, Jorge Rodríguez, Orlando Yajure, Oscar Bataglinni, Norelkis Meza y David Nieves. 

martes, 8 de mayo de 2012


Prohibido olvidar

Hace 26 años cuerpos de seguridad de la IV República ejecutaron la Masacre de Yumare

MARIO PETIT, UNA DE LAS VICTIMAS

PROTESTAS CONTRA LA IMPUNIDAD

Autor:  
Este martes se cumplen 26 años de la Masacre de Yumare, uno de los sucesos más lamentables de la historia contemporánea venezolana. La operación militar, realizada contra civiles, se perpetró en el sector Barlovento, caserío La Vaca del actual municipio Manuel Monge, en el estado Yaracuy.
A cuatro años de haberse cometido la Masacre de Cantaura en el estado Anzoátegui, el gobierno derechista de Jaime Lusinchi -representado por el ministro de Relaciones Interiores, Octavio Lepage, y el jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Antigua Disip), Henry López Sisco- volvió a ejecutar una operación dirigida a erradicar grupos de izquierda.
Fue así como el 8 de mayo de 1986, nueve dirigentes sociales fueron capturados y posteriormente asesinados por un comando de la Disip, a las órdenes del entonces comisario López Sisco.
Tras realizar la ejecución, los efectivos de la Disip manifestaron que habían asesinado a estas nueve personas porque "formaban parte de la guerrilla". Sin embargo, los estudios criminalísticos y las evidencias ayudaron a demostrar lo contrario, y dejaron ver que lo de Yumare fue un ajusticiamiento, una masacre contra dirigentes sociales.
Por las incongruencias en las declaraciones de los funcionarios que participaron en aquella masacre se logró detectar las mentiras y la confabulación de una matanza orquestada por el gobierno de turno.
Para justificarse, los funcionarios dijeron que habían estado en un enfrentamiento armado y que se desplazaban por un lugar boscoso cuando fueron objeto de una emboscada por parte de los ciudadanos fallecidos. En el estudio criminalístico, no obstante, las evidencias fotográficas revelaron que la zona donde todos los ciudadanos murieron estaba poblada de "vegetación baja, tipo pasto, grama y/o maleza, todos de muy corta altura, característicos de terrenos despejados, de gran iluminación".
Además, de acuerdo con las experticias practicadas en morrales que portaban los ciudadanos fallecidos, las evidencias mostraron que estos objetos "no presentaban perforaciones ni daños por proyectiles ni esquirlas", a pesar de que varias de las víctimas habían presentado orificios en la región dorsal.
Víctimas
Tras los falsos testimonios dados por los responsables de la Masacre de Yumare, muchos testigos de ese lamentable incidente declararon que las nueves personas asesinadas por el comando de la Disip habían sido primero detenidas, luego torturadas y, por último, ejecutadas. Posteriormente, los propios funcionarios les colocaron ropa militar encima de su ropa civil para indicar que eran guerrilleros.
Los declaraciones de los testigos revelan que las nueve personas ejecutadas extrajudicialmente eran además de luchadores sociales, promotores del ideal bolivariano.
Estos ciudadanos fueron reconocidos como: Rafael Ramón Quevedo Infante, Ronald José Morao Salgado, Nelson Martín Castellano Díaz, Dilia Antonia Rojas, Luis Rafael Guzmán Green, José Rosendo Silva Medina, Pedro Pablo Jiménez García, Simón José Romero Madriz, y Alfredo Caicedo Castillo.
Primera condena y demás implicados
Hace un año, y después de 25 años de la masacre, se logró desmontar la versión sostenida por los funcionarios del gobierno de Jaime Luisinchi, cuando fiscales del estado Yacacuy lograron condenar a 13 años de prisión al general retirado del Ejército, Alexis Sánchez Paz, quien admitió su responsabilidad en los hechos de Yumare.
Sin embargo, el primer avance del caso se logró cuando, en el año 2006, el Tribunal 6° de Control de Yaracuy admitió la querella interpuesta por los familiares de las víctimas. Sin embargo, la acusación contra el general Sánchez Paz, quien era coronel para el momento de los hechos y director de la Escuela del Comando de Operaciones del Ejército, se presentó en agosto de 2009.
En esa oportunidad también fueron acusados los ex funcionarios de la extinta Disip, Oswaldo Ramos, Eugenio Creassola, Freddy Grangger, William Prado, Raúl Fernández, Adán Quero y Hernán Vega.
En junio de 2009, el Ministerio Público también acusó al comisario jubilado de la Disip Henry Rafael López Sisco, al tiempo que se pidió iniciar el proceso de su extradición desde Costa Rica.
A López Sisco se le imputan delitos de concurso real de homicidio calificado con alevosía por motivos innobles en grado de complicidad correspectiva en perjuicio de las nueve víctimas; y es también señalado por su participación en las masacres de El Amparo, Cantaura y El Caracazo, además de participar en el asedio a la embajada de Cuba en Venezuela, durante el golpe de Estado de abril de 2002.
En 40 años AD y Copei apoyó la impunidad
Raúl Zurita Daza, autor del libro "Víctimas de la Democracia Representativa en Venezuela", al narrar los hechos de la Masacre de Yumare, resalta la voluntad del Gobierno Revolucionario por hacer justicia a las familias de las víctimas de esta masacre, lo cual contrasta radicalmente con las actuaciones de los gobiernos de la cuarta República, que se dedicaron a impedir las investigaciones de este caso, vetar la actuación de los tribunales y apoyar la impunidad.
"Más temprano que tarde Venezuela conocerá todo lo que sucedió en la masacre de Yumare. Y debe ser más temprano que tarde, porque durante los cuarenta años que gobernaron Acción Democrática y Copei, nunca hubo apoyo para las gestiones que desde un primer momento realizamos. Todo lo contrario, impedían a toda costa que los tribunales se abocaran a su trabajo", escribe Zurita en su libro publicado en el año 2006.
Zurita, quien fue además protagonista de aquellos gobiernos represivos, por ser uno de los más perseguidos por la cuarta República, relata en su texto que su lucha por hacer justicia, siempre se fundamentará en "desenmascarar a los culpables encabezados por Jaime Lusinchi; su ministro Octavio Lepage; Porfirio Valera, director de la Disip; Norberto Antonio Rabanales; José Alirio Rabanales y Bergenis Bereciarte. Sin olvidar la participación de Henry López Sisco".

lunes, 7 de mayo de 2012


ALÍ GÓMEZ GARCÍA COMBATIENTE Y POETA CAYÓ EN CUMPLIMIENTO DEL DEBER
Hace 26 años dijo adiós…


El Capitán Alí Gómez García se marchó ese 8 de mayo de 1985 con el cielo de Managua como testigo, defendiendo a toda esa América a  la que llamaba patria y confirmando, hasta último momento, su firme propósito de morir siendo revolucionario
La parroquia La Vega vio crecer al pequeño Alí entre juegos e ideales.
Sus primeros pasos en la lucha social los dio de la mano del padre Francisco Wuytack, en esa barriada caraqueña que reserva aún entre sus calles el recuerdo de cómo nació y creció un auténtico revolucionario.
A temprana edad cursó estudios de medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y hasta pensó en ser misionero en su afán por hallar la verdadera vocación que lo acompañaría hasta el final de sus días.
Raquel Cartaya, revolucionaria y viuda de Alí, recuerda que se destacaba desde pequeño y cómo en esos momentos de infancia nació entre ellos el amor que se mantendría por siempre. “Desde pequeños compartimos vivencias y sentimientos.
Me gustaba mucho conversar con él y me llamaba la atención todas las cosas que hacía. Entre sus inventos no podré olvidar su colección de mariposas y su gusto por escribir. A medida que fuimos creciendo, anhelábamos que llegaran las vacaciones para vernos. Desde pequeños nuestras madres notaron que estábamos enamorados.
Así fue pasando el tiempo y llegó el momento de entrar a la universidad. Alí se dedicó más a la parte política. Se la pasaba con gente de la Izquierda Cristiana. Luego conoció al padre Wuytack que, para él, marcó una etapa en su vida muy interesante”, aseguró Cartaya.
Luchar por la reivindicación de los pobres y trabajar en los barrios fueron, a sus 14 años, las tareas que Alí Gómez se propuso desempeñar por la gente de la comunidad que lo veía crecer y que lo apodó Alicate, porque era muy alto (media un poco más de un metro 80).

LA GUERRILLA FUE SU ESCUELA
En 1969, con apenas 17 años, decidió meterse en la guerrilla siguiendo las luchas internacionalistas de héroes como Bolívar, Sucre, Miranda, Sandino, Martí y otros patriotas. Viajó a Nicaragua y se sumó a las luchas del Frente Sandinista de Liberación Nacional de ese país. “En lo particular me pareció como una especie de Robin Hood que salía a defender a los pobres. Aunque le decía al principio que prefería que se quedara en la ciudad porque había mucho trabajo que hacer desde el mismo movimiento revolucionario de la UCV, era importante que hubiera gente con claridad política. Pero él consideró que su paso por la guerrilla lo iba a consolidar y lo haría conseguir la parte del revolucionario que le faltaba”, señaló Cartaya acerca de la decisión de Alí por medir montaña adentro su fortaleza y capacidad.
Durante nueve años se llamó Nicanor, tiempo en el que se mantuvo firme en la lucha por la soberanía y la independencia de las naciones de América como guerrillero revolucionario. Para 1978 formando parte del Partido de la Revolución Venezolana (PRV), éste decide enviarlo para que participe en la última insurrección sandinista. “Se da el triunfo de la Revolución Sandinista y decidimos unir nuestras vidas al desarrollo de esa revolución.
Por eso viajé a Nicaragua con nuestro hijo mayor, Toribio, apodado cariñosamente como Mugre. Estando en ese país hermano, vimos nacer nuestros otros dos hijos
Nicanor (seudónimo de Alí en la guerra de Nicaragua) y Fania”, explicó Cartaya.
Alí desempeñó diferentes funciones en el campo militar. Incluso fue director y subdirector de varias escuelas militares.
En el Ministerio del Interior llegó a ser ofi cial de preparación combativa de las tropas especiales. Fue en el cumplimiento de ese cargo cuando cae en combate el 8 de mayo de 1985.
CON TINTA REVOLUCIONARIA
El Capitán Alí Gómez García desarrolló su pasión por el oficio de narrar, luego de nacer su hija Fania en enero del año 83.
“Con el nacimiento de Fania comenzó a escribir un libro porque estaba fastidiado de hacer currículos. Por eso decide hacerlo, para poder entregarlo cuando lo mandaran a hacer un currículo. Leyéndolo podrían saber lo que había hecho durante su trayectoria. Recuerdo que esas primeras hojas del libro, escritas a mano por él, me causaron mucha risa. Su ingenio marcó hasta el título del libro. Pensó que muchos de los personajes que aparecen en su texto dirían que la historia era falsa.
Algunos creerían que utilizaba un lenguaje de manera maliciosa en una historia que podía considerarse escandalosa, porque de algo sencillo sacó algo muy grande.
Ahí se le ocurrió el título Falsas, Maliciosas y Tendenciosas Reflexiones de un Ñangara,
y ese ñangara era el mismo”, explicó Cartaya sonriente.
Un día el revolucionario decide mandar a concursar su creación literaria a la Casa de las Américas con una emisaria que viajaría a Cuba. Siendo uno de los últimos textos en entrar al concurso. Para sorpresa de todos, resultó ganador en la categoría de testimonios. Noticia que recibió, luego de pensar y pensar en el destino de sus escritos, el 12 de febrero de 1985.
“Su recompensa fue poder viajar a Cuba el mes de abril del 85 para realizar las respectivas revisiones literarias siempre defendiendo sus ideales. Cabe destacar que la editora le comentó que había cosas mal escritas, sin darse cuenta que ahí radicaba la particularidad del libro de Alí. El escribía como hablaba el pueblo. Relataba lo que oía y lo que decían señaló Cartaya acerca del escritor revolucionario que nunca pensó en sus propios beneficios.
¿Qué te parece si le damos el dinero del premio a la Revolución Sandinista?, preguntó Alí a su hijo Mugre, de apenas 11 años, en relación a los 3 mil dólares que le otorgaría Casa de las Américas por haber resultado ganador.
Papi, nosotros nunca hemos tenido dinero y siempre hemos sido felices, respondió el primogénito.
El momento de júbilo para la familia Gómez quedó empañado meses después ante la muerte del revolucionario.
DE ESPÍRITU VISIONARIO
Alicate mezcló su espíritu revolucionario con la creatividad demostrada en el arte de escribir y dejó un legado que quedará en la posteridad con los títulos: “Falsas, Maliciosas y Tendenciosas Reflexiones de un Ñangara” y “Francisco de Miranda, Peregrino de la Libertad”, histórica obra que terminó el inesperado día de su muerte.
Como buen visionario siempre mencionaba la importancia de rescatar la imagen de Francisco de Miranda. “Me impresionó cuando escuché de labios del Presidente su llamado a reivindicar a este prócer. También recuerdo claramente cuando a raíz del premio Casa de las Américas en el año 85 le hicieron una entrevista en Managua y le preguntaron quién podía ser la persona que liderara la revolución venezolana. Él contestó que los venezolanos siempre habíamos buscado un líder dentro de las figuras de la izquierda.
Pero que podía salir del ejército venezolano.
Un ejército formado sobre el espíritu del pensamiento bolivariano. La mayoría de los miembros del Ejército son gente del pueblo. Cuando se da el golpe de Estado y comenzamos a ver cómo Chávez se perfila como una figura política, entendí ese pensamiento de Alí, entendí que era un visionario”, aseguró la revolucionaria.
Una decisión familiar dispuso que los restos del Capitán Alí Gómez García permanecieran para siempre en tierras nicaraguenses.
Pueblo que reconoce su labor como revolucionario y que bautizó con su nombre diversas zonas de Managua, como forma de agradecimiento a este venezolano que entregó su vida por esta patria hermana.
Según la flaca, como era llamada Raquel Cartaya por Alí, el mejor homenaje que se le puede hacer es publicar sus libros.
Porque en vida su mayor satisfacción la vivió al presenciar el triunfo de la Revolución sandinista. Disfrutó en carne propia el logro que por tanto tiempo deseó para su país y que no pudo ver materializado. A 25 años de su partida se le recuerda como ese revolucionario alegre que mantuvo a toda América como patria y que a veces decía estar: “jodido pero contento”.
R: Juan Diego Marichal
G: Cortesía Raquel Cartaya / Caracas
Fania Gómez, hija menor del revolucionario comentó que es “un gran compromiso tener su apellido. A veces no puedo mensurar las dimensiones de eso.
Desde mi humilde esfuerzo he tratado de aprender muchísimo de él, conocer de su vida.
He buscado mis raíces en él tratando de hallar explicaciones sobre la forma en que vivimos, sus decisiones y los por qué de sus actos.
He conseguido consuelo en sus cartas y libros.
Lo más valioso que la gente debería conocer de mi papá es ese pensamiento bolivariano que defendió hasta la muerte, era digno alumno de Bolívar. Luchó por la reivindicación y la autodeterminación de los pueblos. Su primer libro es bastante bueno y hasta jocoso porque escribía para el lector y desde el lector. A 25 años de su muerte lo tenemos presente”, indicó
Publicado por Circulo Bolivariano Fabricio Ojeda

lunes, 16 de enero de 2012


Martin Luther King y Rosa Luxemburgo: El sueño que no cesa

Por Raúl Antonio Capote
Un 15 de enero nació el pastor  Martin Luther King, defensor de los derechos civiles  en Estados Unidos, y en esta misma fecha muere asesinada la luchadora comunista alemana Rosa Luxemburgo.
Cada 15 de enero se cumple el aniversario de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht, los dirigentes históricos del ala izquierda de la socialdemocracia alemana. El 15 de enero de 1919, el culatazo del fusil de un soldado del viejo ejército del Káiser ponía fin a la apasionada y apasionante existencia de una de las figuras más destacadas del movimiento socialista europeo: Rosa Luxemburgo.
La noche del 15 de enero de 1919 en Berlín, fue detenida Rosa . Uno de los soldados que la rodeaban, le obligó a seguir a empujones. Ella alzó su frente ante la multitud y miró a los soldados y a los huéspedes del hotel que se mofaban de ella con sus ojos negros y orgullosos. Aquellos hombres  se sintieron ofendidos por la mirada desdeñosa y casi compasiva de Rosa Luxemburgo, “la rosa roja”.
  Ellos odiaban todo lo que esta mujer había representado en Alemania durante dos décadas: la firme creencia en la idea del socialismo, la democracia, el feminismo, el antimilitarismo, la oposición a la guerra, que ellos habían perdido en noviembre de 1918. En los días previos los soldados habían aplastado el levantamiento de trabajadores en Berlín. Ahora ellos eran los amos. Y Rosa les había desafiado en su último artículo:
«¡El orden reina en Berlín! ¡Ah! ¡Estúpidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro orden está levantado sobre arena. La revolución se erguirá mañana con su victoria y el terror asomará en vuestros rostros al oírle anunciar con todas sus trompetas: ¡Yo fui, yo soy, yo seré!».
La empujaron y golpearon. Rosa se levantó. Para entonces casi habían alcanzado la puerta trasera del hotel. Fuera esperaba un coche lleno de soldados, quienes, según le habían comunicado, la conducirían a la prisión. Pero uno de los soldados se fue hacia ella levantando su arma y le golpeó en la cabeza con la culata. Ella cayó al suelo. El soldado le propinó un segundo golpe en la sien.
La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:
La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
Los ricos del mundo la han extinguido.
Martin Luther King Jr., Premio Nobel de Paz, es uno de los principales líderes del movimiento mundial para la defensa de los derechos fundamentales y símbolo histórico de la resistencia no violenta ante la discriminación racial. El discurso más recordado de King fue “Yo tengo un sueño”, aclamado mundialmente como una pieza maestra de retórica y el discurso de los discursos, uno de los mensajes políticos que más impacto ha tenido en la conciencia de la humanidad moderna.
La vida de este inmortal líder negro norteamericano fue un ejemplo para los seres humanos de todos los tiempos y regiones del mundo, y cobra vigencia en la lucha por alcanzar un mundo mejor, aspiración que ha proseguido hoy y que se ha expresado en el llamado movimiento de los ‘indignados’ en distintas partes del orbe.
La lucha de Martin Luther King tuvo un final aciago: el 4 de abril de 1968 fue asesinado en Memphis. Este es un día dedicado a promover la igualdad de derechos de todos los seres humanos independientemente de su origen, pero en especial es el reconocimiento a un líder que luchó activamente para terminar con la segregación racial y que combatió, de forma pacífica, por la igualdad de derechos para todas las razas en Estados Unidos y en el mundo.
“¡No le temo a ningún hombre!”, fueron las palabras de su último discurso en el que anunció a sus hermanos de raza que algún día verían “la tierra prometida”, es decir, la igualdad de derechos. Sus sueños de libertad aún permacen sin realizar, pero el sueño no cesa y un día se hará realidad en los EEUU y en todo el mundo.

domingo, 15 de enero de 2012


Soldado del 4F: “En el 92 mi salario alcanzaba para un pote de leche”


Autor: 

Abría la noche del 3 de febrero de 1992 cuando un grupo de capitanes, sargentos y soldados de los batallones de paracaidistas Agustín Codazzi y del Ayala de Maracay iniciaban la toma de Fuerte Tiuna. José Ildemaro Gonzalo Yánez, cabo primero del batallón Ayala, contó que sólo dos disparos bastaron para que la insurrección militar lograra tomar la Comandancia General del Ejército.

—¿Cuál era la situación de las FFAA antes del golpe de Estado?

—Era crítica. El ejército en aquella época tenía una dotación pésima. Mi salario como cabo primero era de 300 bolívares y sólo alcanzaba para comprarle un pote de leche a mi hijo. No recibíamos siquiera las tres comidas diarias. Pero sobre todo no había la libertad que ahora disfrutan los militares.

—¿Cómo fueron esos días antes del 4 de febrero?

—Eran días en el que ya se presentía en el ambiente que algo iba a pasar. El 2 de febrero Chavéz nos citó, a las tres de la tarde, en el patio de la brigada de paracaidistas y nos informó que teníamos que prepararnos para ir a Caracas. Íbamos para la batalla.

—¿Por qué decidiste participar?

—Decidimos agarrar las armas porque nosotros veíamos cómo CAP llevaba el país en pedazos. Cuando Chávez dijo: “Vamos a la batalla”, decidimos luchar.

—¿Cómo era el ambiente?

—Mucha tensión. Pero cuando nos pusimos las boinas y brazaletes rojos nos entró una fuerza… Estábamos dispuestos a todo.

—¿Qué hicieron en Caracas?

—A las siete de esa noche llegamos a tomar la Comandancia General del Ejército en Fuerte Tiuna. El capitán Ortega Díaz, comandante de mi compañía, estableció la estrategia. Sólo dos disparos fueron necesarios. Nadie se resistió. En dos horas todos se entregaron.

—¿Cómo te sentiste cuando falló la rebelión?

—Triste, asustado. Se habló de fusilamientos. Luego con la baja vinieron tiempos de persecución. No encontrabas trabajo. La Disip allanó mi casa y me dio 19 peinillazos.

—¿Qué crees que hubiera pasado si el 4F hubiera tenido éxito?

—Yo le doy gracias al poder de Dios porque Chávez entregó las armas para que no hubiera derramamiento de sangre. Dios permitió este alzamiento militar. Si no hubiera sido por el 4F, Chávez no habría llegado a Miraflores y no tendríamos la revolución que tenemos ahorita y que estamos dispuestos a defender hasta la muerte con las botas puestas. 

ANDRÉS PARAVISINI RODRÍGUEZ/CIUDAD CCS

sábado, 14 de enero de 2012


Revelación, 20 años después

“Recibí instrucciones de matar a Chávez el 4F”


Gracias al espíritu de lucha de aquellos jóvenes, el 4 de febrero de 1992 significó el inicio de un proceso de cambios basados en el bienestar social de los venezolanos
Iván Freites salió el 4 de febrero de 1992 con un ejército aguerrido a dar la pelea por el rescate de la dignidad del pueblo venezolano. Sin embargo, antes de alcanzar la victoria, debía ejecutar una orden movida por intereses que traicionaban el proceso revolucionario.
Con apenas 22 años de edad, Iván Freites asumió el compromiso de pertenecer a las filas de un ejército de hombres valientes que salieron el 4 de febrero de 1992 a conformar el movimiento revolucionario que cambiaría el rumbo de un país que sucumbía ante la pésima gestión política y económica del gobierno de Carlos Andrés Pérez. No obstante, este joven había sido manipulado para ejecutar una misión que bien pudo cambiar el destino político de Venezuela.
A esa edad, Freites tendría la suficiente gallardía para enfrentar los riesgos que supone una rebelión militar, pero también muy poca madurez política para reconocer a quienes esconderían intereses y ambiciones personales que buscaban coartar el inicio de una revolución: la revolución bolivariana. “Yo era sargento técnico cuando a escasos días del 4 de febrero, uno de los líderes de aquél movimiento, me asignó la misión de asesinar al teniente coronel Hugo Chávez”, confiesa Freites en una entrevista exclusiva para YVKE Mundial.
Corría el año 1987 cuando por primera vez el sargento fue contactado por el capitán Ronald Blanco La Cruz para integrarse al grupo de soñadores que se dedicaban a estudiar tanto la historia como la manera de enrumbar el futuro de su país. Ya desde 1984 se venían gestando reuniones entre los comandantes Yoel Acosta Chirinos, Francisco Arias Cárdenas, Hugo Chávez Frías y el difunto Felipe Antonio Acosta Cárlez.
Freites comenta que aquellos encuentros, más que conspirativos, eran ilustrativos. “Ellos nos hablaban de la situación del país, nos leían libros como Las venas abiertas de América Latina e ilustraban acerca de lo que debía ser Venezuela y lo que era por culpa de la dirigencia política de entonces”, precisa. Sin embargo, fueron los hechos de corrupción verificados en los altos mandos militares, la represión desmedida de los disturbios del 27 de febrero de 1989 y las negociaciones relativas a la delimitación limítrofe con Colombia algunas de las causas que impulsaron la idea de que era el tiempo de una rebelión militar.
Aquellas tertulias que en principio fueron de 6 u 8 personas, se convirtieron en reuniones que congregaban entre 20 y 40. “Los sucesos del Caracazo nos tomaron desprevenidos a todos y observamos con dolor lo que pasó sin poder hacer nada. Ése fue prácticamente el punto de partida para que el Ejército Bolivariano Revolucionario (EBR) comenzara a tomar como una alternativa seria una insurrección para llegar a la toma del poder”, relata Freites con nostalgia al recordar la violencia de la que fue victima el pueblo venezolano en ese momento.Encomiendan el fin del teniente coronel Hugo Chávez .
El grupo de militares en descontento con el contexto político y social que rodeaba al país comenzó a elaborar los planes para una insurrección militar. El sargento Freites asegura que desde el año 89 hasta el 92 hubo varios intentos que ya tenían fecha, pero que por razón de que algunos oficiales eran movidos de sus cuarteles, los días eran cambiados constantemente. Relata que desde finales del año 1991 había tensión por fijar la fecha que terminó siendo el 3 de febrero para amanecer el 4.
Uno de los líderes fuertes y quien, según Freites, mantenía el contacto con las organizaciones civiles Bandera Roja y Tercer Camino, entre otras, era el capitán Antonio Rojas Suárez, personaje que junto a Ronald Blanco La Cruz serían responsables de la operación en Caracas. “Suárez era miembro de una logia francmasónica de alto grado, debo decir que habían intereses ocultos relacionados con este movimiento religioso. Intereses distintos a los que teníamos nosotros, los que éramos soñadores, incluyendo al comandante Chávez”, asegura Freites.
Cuenta además que, a escasas dos semanas antes de la rebelión militar del 4 de febrero, hubo una reunión entre el capitán Ronald Blanco La Cruz, el capitán Rojas Suárez y él, donde Rojas expuso que los comandantes Chávez y Arias eran los principales traidores del movimiento revolucionario, aduciendo la cancelación de la fecha de la rebelión en varias oportunidades. “Como Rojas Suárez era un líder en ese momento, sus palabras no podían ser tomadas en juego. Él nos propuso un pacto que consistía en que cuando por fin ellos (Chávez y Arias) decidieran la fecha de la insurrección, nosotros teníamos que tomar la decisión de asesinarlos, pacto que fue aceptado. A mí, quizás por ser un ingenuo subalterno de 22 años, me asignaron la misión de matar a Chávez”, confiesa.
El día tres de febrero, cuando ya era un hecho que la operación no tenía marcha atrás, debido a que todos los oficiales estaban contactados, el sargento Freites recibe una llamada del capitán Ronald Blanco La Cruz. “Sargento Freites, lo que hablamos sobre eliminar al comandante Chávez, no va, yo estoy convencido de que ellos son los verdaderos líderes de esta revolución y todo lo que hablamos ése día, olvídalo y vamos a concentrarnos en la operación militar”, fue la instrucción del capitán Ronald Blanco.
“Fue un momento de emoción patriótica haber recibido la llamada del capitán Ronald Blanco”, manifiesta Freites y relata como luego de dos horas de ése contacto una nueva llamada telefónica acabaría con aquella paz. “Dos horas después, yo fui a buscar unos fusiles que me había entregado un capitán, porque no estaba fácil la toma de las estaciones militares, pero de pronto recibí la llamada de Rojas Suárez, quien me dijo: Iván, tengo entendido que el capitán Ronald Blanco te dijo que no iba lo que hablamos, pues déjeme decirle que eso es más prioritario que cualquier otra cosa. Tu misión es matar a Chávez”, comenta Freites al traer a su memoria toda la tensión que le generó la ratificación de su misión.
La noche de los centauros
Hugo Chávez llamó a la operación “la noche de los centauros” en conmemoración a los guerreros que andaban a caballo con los generales Ezequiel Zamora y José Antonio Páez. El punto de partida de la misma fue en Fuerte Tiuna. Siete personas salieron al encuentro: los capitanes Ronald Blanco La Cruz, Antonio Rojas Suárez, Joaquín Suárez Monte, Carlos Aguilera, los mayores Carlos Díaz Reyes, Pedro Pérez López y el sargento Iván Freites. “Nos reunimos en el Fuerte Tiuna el día tres de febrero a las 7 de la noche, específicamente en una calle cercana a la escuela de infantería, yo tenía los fusiles con los que decidimos tomar por la fuerza el batallón de blindados que allí se encontraba.
Llegamos cual asaltantes al cuartel, pusimos presos a los oficiales, reunimos a la tropa y les explicamos lo que estaba sucediendo, ésta nos apoyó”, acentúa Freites. Una vez tomado el Fuerte Tiuna, Freites cuenta que el siguiente objetivo era el Palacio de Miraflores y los tres batallones de infantería que existían allí. Otras unidades debían centrarse en la toma de los canales de televisión para transmitir un mensaje que había grabado el comandante Chávez y que nunca llegó salir a la luz pública, porque dicha toma falló.
Asimismo, en diferentes partes del país, algunos objetivos se lograron y otros no. “Para nosotros lo más importante era la toma del poder político, hecho que se alcanzaba solamente deteniendo al presidente de la República de entonces, Carlos Andrés Pérez. Hay que decir que desde el punto de vista militar logramos la toma completa del Palacio de Miraflores. Además, el teniente Porras Echesuría era el encargado de dirigir las operaciones de la Casona y debo destacar que lo hizo de manera excelente, pero el presidente no estaba allí”, relata Iván Freites.
Fallas de la operación militar
Tres factores se opusieron a la consolidación del objetivo: Falta de comunicación, la traición y la indecisión de algunos oficiales y sub-oficiales. “Hubo mucha indecisión por parte de los oficiales medios. No todos los días hay una rebelión militar en Venezuela y yo pienso que nosotros lo hicimos bastante bien. Tristemente, algunos compañeros se dedicaron al sabotaje y delataron la operación ante el comandante general del ejército.
Es muy difícil llevar a cabo un plan cuando el enemigo sabe todo lo que vas a hacer”, precisa. De igual manera, hubo constantes fallas en la comunicación, debido a que se dio la orden de quitar la batería de los radios con los que estarían en contacto los participantes de la rebelión.
“A nosotros prácticamente nos tomó por sorpresa el mensaje de Chávez diciéndonos que entregáramos las armas, orden que inmediatamente acatamos, porque la información que le llega a él es que todos los objetivos militares habían fallado, de manera que tomó esa decisión para evitar un mayor derramamiento de sangre”, comenta Freites.
Iván Freites destaca el hecho de que algunas personas han criticado la actitud del comandante Chávez ese día al mandar a deponer las armas y defiende con fervor lo que para él y para la historia ha sido un insigne acto de valentía. “La decisión del comandante Chávez no puede ser una actitud cobarde, todo lo contrario, fue un acto de valentía mandar a rendir las armas al creer que los objetivos se nos habían escapado de las manos, porque pensó una vez más en el futuro y en que era un derramamiento de sangre innecesario”.
Freites afirma que llamar cobarde a Hugo Chávez no es otra cosa que una “guerra sucia” de quienes se han dedicado a sabotear el proceso revolucionario en el país. “Querer tildar a Chávez de cobarde es una guerra sucia, porque su valor no sólo se demostró el 4 de febrero, sino que ha sido comprobado muchísimas veces a los largo de los años ante todo lo que ha tenido que enfrentar para poder estar hoy donde está y con la aceptación que tiene por parte del pueblo venezolano”, sentenció. Freites, además destaca las cualidades de Chávez y los valores que lo han posicionado como el gran líder de la revolución bolivariana.
“El comandante siempre ha tenido un liderazgo bien arraigado, era muy disciplinado, honesto, trabajador incansable, muy sensible socialmente, siempre tratando de hacer las cosas bien y ser ejemplo. Todos estos valores hicieron y hacen que muchos creamos en él y el hecho de que el 4 de febrero de 1992 asumiera la responsabilidad de la operación militar terminó de darle el liderazgo con el que actualmente cuenta”, precisa.
¿Por qué fue una rebelión militar y no un golpe de estado?
Iván Freites explica las razones que definen el 4 de febrero de 1992 como una rebelión militar: “Un golpe de estado es una opción militar para la toma del poder sin importar porqué se está ejecutando, en cambio el 4 de febrero fue una rebelión militar porque tiene unos antecedentes históricos, entre los que cuentan los sucesos del 27 de febrero de 1989, donde la esperanza del pueblo oprimido eran las Fuerzas Armadas y estas salieron en aquél entonces a masacrarlos”, declara.
Para Freites aquella rebelión militar tuvo un significado tan crucial que dividió su vida en un antes y un después. “Para mi fue dividir la historia de mi vida, porque fue una experiencia muy enriquecedora y me da la oportunidad de decirle a mis hijos que yo fui uno de los que participó para que arrancara este proceso revolucionario del cual se van a beneficiar ellos y las generaciones futuras. Además, marcó el rumbo de una Venezuela diferente, lo cual se evidencia estadísticamente en lo económico, en lo social y lo más importante, en la conciencia del ser humano”.
“A veces es mejor lo que sucede”
“Es muy difícil opinar sobre algo que uno supone. Yo creo, con la experiencia que tengo hoy en día, que es mejor lo que sucedió, porque desde el punto de vista político, si se hubiese concretado la toma del poder militar inmediatamente yo hubiese matado a Chávez, pues la ambición de poder era tan grande que si no lo hacia yo, lo hacia otra persona o el mismo Rojas Suárez.
Venezuela es mucho mejor hoy con el comandante Chávez al frente, que lo que pudo haber sido sin él”, asegura Freites. A los dos hombres que Iván Freites nombra en esta revelación, la historia les permitió, diez años después del 4F, durante los días 11,12 y 13 de abril de 2002, probar nuevamente su lealtad a Hugo Chávez, pero fue una vez más Antonio Rojas Suárez, entonces gobernador del estado Bolívar, uno de los que se pronunció en contra del Primer Mandatario Nacional y reconoció al gobierno de facto de Pedro Carmona Estanga. Por su parte, Ronald Blanco La Cruz, quien estaba al frente de la gobernación del Táchira, llegó a ser el primero en manifestar su incondicionalidad al presidente de la República y denunciar al mundo la existencia de un golpe de Estado.