miércoles, 30 de octubre de 2013

Masacre de El Amparo escrito por la Coordinadora Simón Bolívar

¡Ni olvido, Ni perdon!
¡Ni olvido, Ni perdón!
El que un pueblo desconozca su historia, y peor aún, su historia reciente, lo lleva indeteniblemente a tomar decisiones que le perjudicaran tarde o temprano.
Este desconocimiento, falta mucha veces de la lectura necesaria por parte de las nuevas generaciones de los acontecimientos del pasado, y en gran medida responsabilidad de las generaciones mayores que olvidan o no cultivan la reflexión de los hechos ocurridos en nuestra sociedad, ha dado como resultado las ciertas características antagónicas del movimiento político denominado chavismo, en el cual, a pesar de autodenominarse revolucionario, confluyen personajes antirrevolucionarios, ladrones, históricamente de derecha, traidores e incluso asesinos de gente humilde de nuestro pueblo pobre.
La Masacre de El Amparo reúne en sus hechos, a estos personajes, que amparados en el proteccionismo del chavismo y la impunidad que ha caracterizado esta tendencia gubernamental para con aquellos militares que han estado incursos en corrupción, genocidio o han combatido abiertamente la revolución popular en Venezuela durante los gobiernos de la IV República.
La Masacre de El Amparo fue un hecho perpetrado el 29 de octubre de 1988 en Venezuela, específicamente en la localidad de El Amparo, municipio Páez del estado Apure, donde fueron asesinados 14 pescadores por funcionarios policiales y militares del Comando Específico “José Antonio Páez” (Cejap), durante el gobierno de Jaime Lusinchi, en una operación denominada “Anguila III”, que consistía en la lucha contra supuestos grupos subversivos colombianos. Las víctimas totales fueron 16, dos de ellas sobrevivieron.
Esta matanza fue coordinada por los jefes del Cejap el General Humberto Camejo Arias, el Coronel Enrique Vivas Quintero y el Jefe Nacional de Operaciones de la Disip Henry López Sisco, en contra de humildes pescadores y campesinos, en su mayoría venezolanos y sin antecedentes judiciales. Los efectivos justificaron la acción alegando que eran guerrilleros colombianos.
El proceso de investigación del caso se realizó bajo la jurisdicción militar. En este proceso judicial se evidenció, por parte de los fiscales militares y los jueces, una serie de irregularidades con la finalidad de mantener absueltos de culpa a los imputados del hecho. Estos, junto con los autores intelectuales de la masacre y los abogados defensores de los policías y militares entretejieron una red de complicidad y maniobras para garantizar que en cada escala del proceso se crearan condiciones que permitieran dictar un fallo de no culpabilidad a los responsables.
De esta manera, el 29 de abril de 1992 el Consejo Permanente de Guerra de San Cristóbal dictó sentencia y declaró que los 14 pescadores muertos eran integrantes de un grupo subversivo colombiano, que los policías y militares actuaron defendiendo la soberanía del país. El 12 de junio de 1994 esta sentencia fue confirmada por una Corte Marcial. En 1998 los abogados de las víctimas interpusieron recurso de casación contra la sentencia y una nueva Corte Marcial dictó sentencia definitiva de impunidad.
Ante la actuación irregular de los tribunales venezolanos en la jurisdicción militar, el caso de El Amparo fue presentado en 1990 en la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.
El 10 de agosto de 1990, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos abrió el caso asignándole el número 10.602. El 12 de octubre 1993, la Comisión publicó un informe en el cual se recomendaba al gobierno de Venezuela, que investigara y sancionara a los autores materiales, intelectuales y encubridores del hecho, a su vez que se indemnizara a las víctimas.
Hasta la fecha, ninguno de los acusados han sido detenidos, al contrario, hoy gozan de plena libertad y algunos ocupan altos cargos públicos.
En el enfrentamiento perecieron 14 personas inocentes, siendo ellas:
  • José Indalecio Guerrero, José Emeterio Vivas, José Ramón Puertas García, Pedro Indalecio Mosqueda, Rafael Magín Paúl Moreno, Carlos Antonio Eregua, Luis Alfredo Berríos, José Mariano Torrealba, José Gregorio Torrealba, José Rigoberto Araujo, Arín Obadías Maldonado, Moises Antonio Blanco, Julio Pastor Ceballos y Justo Pastor Moncada.
  • Y se declaran como sobrevivientes a este hecho José Augusto Arias y Wolmer Gregorio Pinilla.
Los autores intelectuales y organizadores de la llamada operación “Anguila III” fueron:
  • Humberto Antonio Camejo Arias, General de División del Ejército, Comandante de la Segunda División del Ejército, asignado al CEJAP.
  • Henry López Sisco fue el jefe nacional de operaciones de la Disip. Involucrado directamente en las masacres de Cantaura, de Yumare, del Caracazo, el asalto a la embajada cubana en el 2002, entre otros. Actualmente se encuentra en Costa Rica.
  • Enrique Vivas Quintero, Coronel del Ejército, para la época era Jefe de la Guarnición de zona donde ocurrieron los hechos, organizó en apoyo al CEJAP la matanza y luego reportó la acción para intentar confundir al Ministerio Público. En los años posteriores el Coronel Vivas, fue miembro fundador del partido Movimiento Quinta República a través del cual es electo Presidente Hugo Chávez. En 1998 es postulado y electo en votación popular como Diputado al Parlamento Latinoamericano, y es relegitimado en elecciones el año 2000. Falleció el 28 de abril del 2012.
  • Ramón Rodríguez Chacín, capitán de navío, quien para el momento de la masacre no pudo participar pues había sufrido un accidente al estrellarse el helicóptero militar donde viajaba y quedó gravemente herido. Participó en el golpe de Estado del 27 de noviembre de 1992 contra el presidente Carlos Andrés Pérez, siendo encarcelado por el mismo, pero posteriormente, fue sobreseído en 1994, como le ocurrió a los demás golpistas. Durante el gobierno de Rafael Caldera (1994-1999) se mantuvo en la clandestinidad. Apoyó poco después la candidatura presidencial del teniente coronel Hugo Chávez, quien accedió al poder en 1999 tras su triunfo electoral. Actualmente se desempeña como gobernador del Estado Guárico, tras vencer en las elecciones del 16 de diciembre de 2012.
Los funcionarios que participaron directamente en la masacre disparando contra los 14 pescadores fueron:
  • Alí Coromoto González, Capitán de Corbeta de la Armada venezolana, de 36 años.
  • Ernesto Morales Gómez, Maestro Técnico de Primera del Ejército de Venezuela, de 34 años.
  • Omar Antonio Pérez Hudson, Sargento Técnico de Primera del Ejército de Venezuela, de 30 años.
  • Salvador Ortíz Hernández, Sargento Mayor del Ejército de Venezuela, de 31 años.
  • Andrés Alberto Román Moreno (a) Mario Perolito, Comisario General de la DISIP, Jefe de la Brigada Territorial andina, de 47 años.
  • Maximiliano José Monsalve Planchart, Comisario de la DISIP, de 38 años. Explosivisita de la Brigada de Intervenciones.
  • Celso José Rincón Fuentes (a)Hipólito, Inspector Jefe de la DISIP, de 42 años.
  • Carlos Humberto Durán Tolosa (a) Cocoliso, Inspector Jefe de la DISIP, de 35 años.
  • José Ramón Zerpa Poveda, Inspector de la DISIP, de 32 años de edad.
  • Luis Alberto Villamizar, Inspector de la DISIP, de 30 años de edad.
  • Franklin Gómez Rodríguez, Subinspector de la DISIP, de 33 años.
  • Omar Gregorio Márquez, Subinspector de la DISIP, de 31 años.
  • Gerardo Rugeles Molina, Sumariador Jefe de la PTJ, de 47 años.
  • Edgar Arturo Mendoza Guanaguanay, Inspector Jefe de la PTJ, de 37 años.
  • Florencio Javier López, Subcomisario de la PTJ, de 37 años.
  • Alfredo José Montero, Subinspector de la PTJ, de 30 años.
  • Daniel Virgilio Vitanares Gómez, Agente de la PTJ, de 31 años.
  • Jesús Rafael Rodríguez Salazar, Agente de la PTJ, de 30 años.
Es nuestro llamado, a 25 años de esta masacre, al Gobierno Venezolano y a nuestro Heroico Pueblo, a no olvidar jamás las victimas de los desmanes causados por los apatridas que vejaron a nuestra gente, y a continuar la lucha para que cese la impunidad y se haga justicia en este y todos los casos de violaciones de los Derechos Humanos que aún siguen esperando por la justicia revolucionaria, para dar descanso a sus victimas, y consuelo a sus familiares, caiga quien caiga.
Mientras haya impunidad, no habrá Revolución.
Rescatando la Memoria Histórica Revolucionaria.
Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 521 años del inicio de la Resistencia antiimperialista en América, y a 203 años del inicio de Nuestra Independencia,
Coordinadora Simón Bolívar
Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.

viernes, 18 de octubre de 2013

Tito González Heredia: Rendirse, ¡Jamás!

Digno ejemplo de valentía y constancia, es la vida del comandante Pablo, Tito González Heredia, cuyo legado desenmascara a los actuales dirigentes de la agrupación Bandera Roja, y a sus militantes, que vergonzosamente, para el Pueblo sufrido, apoyan los planes pro imperialistas,antipueblo y vende patria de los partidos de derecha y de ultraderecha que se agrupan en la fascista Mesa de la Unidad Democrática (MUD), donde, entre otros,  se encuentran el partidoAcción Democrática y COPEI, aliados en el antidemocrático “Pacto de Punto Fijo”, responsables directos, durante más de 40 años, de la tortura, desaparición y asesinato de miles de venezolanos que luchaban por defender sus más elementales derechos como seres humanos, incluyendo muchos militantes de esa otrora organización otrora revolucionaria, hoy rendida a la derecha.
Tito González Heredia, o El Flaco o comandante Pablo como también se le conocía, nació el 4 de enero de 1940 en Barinas. Fue  Normalista y Economista. Militó en la juventud de Acción Democrática a finales de los años 50, desligándose de esa organización en abril de 1960 por desacuerdos con la dirigencia nacional. Tito pasa a formar parte del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) del que también se separa cuando este a fines de los 60, se acoge a la política de pacificación del presidente Rafael Caldera.
En los años 70 aparece junto (al hoy traidor) Gabriel Puerta Aponte, Carlos Betancourt y Pablo Hernández Parra como dirigente del Movimiento Bandera Roja. 
Tito González Heredia alias El Flaco, conocido comandante guerrillero, era buscado por las autoridades desde hacía varios años por enfrentarse a las fuerzas represivas que protegian a los políticos y empresarios corruptos mientra estos saqueban la Nación y mataban de hambre al los pobres. Por ello se le acusó de rebelión militar y se le había sindicado de ser el organizador de varios secuestros y se le reseñaba también que había planificado y ejecutado la fuga de 23 presos políticos del cuartel San Carlos el 18 de enero de 1975.
Poco tiempo atrás un grupo comando había ejecutado el rapto del estadounidense William Frank Niehous, gerente de la Owens Illinois acusando a esta empresa de ser tapadero de la CIA y Tito González Heredia figuraba en la lista de los más buscados.
Esa fuga y el secuestro de William Frank Niehous, gerente de la Owens Illinois en febrero de 1976 habían desatado una furiosa batida por parte de los órganos de seguridad del estado en contra de los grupos subversivos en el país. Los allanamientos estaban a la orden del día y a la cárcel iban a parar desde los miembros de la retaguardia de esas organizaciones hasta dirigentes estudiantiles, y era Tito uno de los más buscados en todo el territorio nacional.
El jueves 17 de junio de 1976, cae gravemente herido por funcionarios de la antigua DISIP, cuando se trasladaba por una arteria vial de la ciudad de Caracas, muriendo el 24 de junio de 1976, luego de ocho días de agonía.
Sirva la historia, del camarada revolucionario y mártir popular, Tito González Heredia, para afianzar los valores y convicciones de los nuevos dirigentes de izquierda, que no han enfrentado al enemigo fuera del plano electoral o discursivo, para que diversifiquen sus métodos y estrategias en la guerra entre clases sociales que se libra, aún sin que así lo entiendan, y donde muchas veces los aliados del pueblo caen abatidos en el plano ideológico al ser tentados por la corrupción, las ilusiones del capitalismo, los discursos de derecha y el miedo a la represión.
Que su vida ofrendada en revolución sea recordada por los más pobres como un guerrero a favor de sus causas más justas, en contra de la burguesía, del capitalismo y del imperialismo, y a favor de la justicia social por siempre necesaria.
¡Tito Vive! ¡La Lucha sigue!
Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 521 años del inicio de la Resistencia antiimperialista en América, y a 203 años del inicio de Nuestra Independencia,
Coordinadora Simón Bolívar
Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.

jueves, 3 de octubre de 2013

A 31 años del lamentable hecho

Comisión por la Justicia y la Verdad trabaja para que culpables de la masacre de Cantaura sean juzgados 

Por este caso, se han realizado 21 exhumaciones y se han practicado 75 experticias (Foto. Archivo)
YVKE Mundial/Mayerling Jimenez/
Elia Oliveros, esposa de Carlos Hernández Arzola, una de las víctimas de lamasacre de Cantaura y quien pertenece a la Comisión por la Justicia y la Verdad, a través de un contacto telefónico con YVKE Mundial, manifestó que “están trabajando para que esa historia sea develada en su totalidad y para que los culpables, los que participaron en esa masacre, sean juzgado por sus acciones”.
Este viernes se cumplirán 31 años del asesinato de 23 guerrrilleros, 17 hombres y 6 mujeres miembros del “Frente Américo Silva” y por tal motivo "este sábado a las 10 de la mañana, se realizará un homenaje donde se recordarán a las víctimas de la masacre de Cantaura donde participará la Fiscal General de la República Luisa Ortega Díaz."
La masacre ocurrida en el estado Anzoátegui, el 04 de octubre de 1982, se realizó en el marco de una operación militar desarrollada por órganos de seguridad del Estado venezolano contra un grupo de personas pertenecientes al referido frente de luchadores sociales.
Por este caso, se han realizado 21 exhumaciones. Asimismo, fueron practicadas75 experticias (inspecciones técnicas, trayectorias intra-orgánicas, levantamiento planimétrico, identificación técnica en materia de explosivos, análisis audiovisual y coherencia técnica).
Las víctimas responden a los nombres de; Roberto Rincón Cabrera, Emperatriz Guzmán Cordero, Carmen Rojas García, Sor Alonso Salazar, José Núñez, Mauricio Tejada, Enrique Márquez Velásquez, Carlos Hernández Arzola, Idemar Castillo, Luisa Estévez Arranz, Baudilio Herrera Veracierto, José Becerra Navarro, Eumenedis Ysoida Gutiérrez Rojas, Diego Carrasquel, Luis Gómez, Antonio Echegarreta, Eusebio Martel Daza, Rubén Castro Batista, Nelson Pacín Callazo, José Zerpa, Carlos Zambrano Mira, Beatriz Jiménez y Julio Faría Mejía.
Por este caso, han sido imputados el exdirector general de la extinta Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), Remberto Uzcátegui, exdirector de Inteligencia de la Disip, José Domínguez Yépez, y el excomandante del Batallón de Cazadores del Ejército “Coronel, Vicente Campo Elías Nº 63”, Ismael Antonio Guzmán.
Se les acusa por los delitos de concurso real en el homicidio calificado con alevosía y motivos innobles; y quebrantamiento de principios y pactos internacionales en materia de derechos humanos suscritos por el Estado venezolano.
Es importante resaltar que cuerpos de seguridad de la IV República, ejecutaron varias masacres, como la de Yumare, pues a cuatro años de haberse cometido la Masacre de Cantaura , el gobierno derechista de Jaime Lusinchi representado por el ministro de Relaciones Interiores, Octavio Lepage, y el jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Antigua Disip), Henry López Sisco- volvió a ejecutar una operación dirigida a erradicar grupos de izquierda.
Fue así como el 8 de mayo de 1986, se perpetró una operación militar, realizada contra civiles en el sector Barlovento, caserío La Vaca del actual municipio Manuel Monge, en el estado Yaracuy.
Un total de nueve dirigentes sociales fueron capturados y posteriormente asesinados por un comando de la Disip, a las órdenes del entonces comisario López Sisco.
Tras realizar la ejecución, los efectivos de la Disip manifestaron que habían asesinado a estas nueve personas porque "formaban parte de la guerrilla". Sin embargo, los estudios criminalísticos y las evidencias ayudaron a demostrar lo contrario, y dejaron ver que lo de Yumare fue un ajusticiamiento, una masacre contra dirigentes sociales.
Con la llegada de la Revolución a Venezuela, en el año 1999, se dejaron atrás una de las épocas más oscuras y nefastas en nuestra historia. Una de las más evidentes características de la “democracia” practicada en los gobiernos de la partidocracia adeco-copeyana, donde reinó la impunidad y el irrespeto a los Derechos Humanos, factores que se diferencian notablemente de la democracia participativa y popular que se ejerce actualmente nuestro país.